EL UMBRAL DE LA MEMORIA

ESTRENADA EN 2026

Un performance e instalación inmersiva concebida como un recorrido por la psique de una persona que ha vivido una experiencia de abuso sexual.

La obra invita al espectador a adentrarse en un paisaje interior atravesado por la memoria, la vulnerabilidad, el miedo, la resistencia y la transformación. A través del video, la pintura, la acción en vivo, el sonido y el espacio físico, la experiencia se desarrolla como un recorrido psicológico más que como una narrativa lineal.

El público se encuentra con la obra de manera individual y es conducido gradualmente a través de sus distintas capas. El tiempo se convierte en parte de la experiencia: cada persona entra en un momento diferente, permanece el tiempo que decide y se encuentra con una etapa distinta de la performance. No existen dos experiencias iguales.

En el centro de la obra está la pregunta por lo que sucede cuando una experiencia permanece en el cuerpo mucho después de que el acontecimiento ha pasado. El umbral se convierte así en un espacio tanto psicológico como físico: un lugar de confrontación, de entramamiento y de posibilidad de atravesar aquello que permanece.

El recorrido no termina al salir. Lo que permanece es un vestigio: la huella de algo que ha sido vivido, absorbido y llevado en el cuerpo.

Hay memorias que no se cuentan. Permanecen en el cuerpo.